El carrusel de imágenes de la portada de un despacho casi siempre se mueve igual: arrastrando el dedo en el móvil o el ratón en el escritorio. Desde octubre de 2023 ese diseño incumple un criterio nuevo de accesibilidad pensado para quien no puede hacer ese gesto con precisión, ya sea por temblor, por una lesión en la mano o por depender de un conmutador en lugar de un ratón. Quien lleva el diseño web de un despacho de abogados necesita saber qué exige la norma, qué carruseles la incumplen y cómo corregirlo sin rehacer la plantilla entera.
El carrusel de imágenes que solo se mueve arrastrando el dedo o el ratón incumple el criterio 2.5.7 de la WCAG 2.2: desde octubre de 2023, toda función que dependa de ese gesto debe poder activarse también con un único toque o clic, sin arrastrar, salvo que el arrastre sea imprescindible para lo que hace.
Carrusel de imágenes bajo el criterio 2.5.7
El criterio 2.5.7 Dragging Movements forma parte de la WCAG 2.2, la versión del estándar de accesibilidad web que el World Wide Web Consortium publicó en octubre de 2023. Es de nivel AA, el mismo nivel que exigen la mayoría de auditorías de accesibilidad y las administraciones públicas que contratan proveedores externos.
El texto del criterio es concreto: toda función que se opere arrastrando tiene que poder realizarse también con un solo puntero, sin arrastrar, salvo que el arrastre sea imprescindible o lo controle el propio navegador. Un carrusel de imágenes que solo avanza deslizando el dedo encaja de lleno: cambiar de diapositiva no es una acción que necesite arrastre, así que la excepción de imprescindible no aplica.
El W3C define el gesto de arrastre como el que exige mantener pulsado un punto, moverlo y soltarlo en otro lugar para completar la acción; un simple toque o clic no cuenta como arrastre.
La excepción que sí libra a algunos carruseles es el deslizamiento táctil nativo: en una pantalla táctil, pasar el dedo sobre un carrusel suele considerarse un gesto de scroll que controla el propio sistema operativo, no la web. El problema aparece cuando el único modo de moverlo, en móvil y en escritorio, es ese arrastre, sin flechas, sin puntos de paginación y sin teclado.
Manos con temblor o conmutador no arrastran bien
El arrastre de precisión (mantener el punto, moverlo una distancia exacta y soltarlo en el sitio correcto) es justo el gesto que más cuesta a quien tiene temblor esencial, párkinson, artritis en la muñeca o parálisis cerebral. También lo es para quien navega con un conmutador de un solo botón, un dispositivo que sustituye al ratón y que solo sabe pulsar, no arrastrar. Para esas personas, un carrusel sin flechas visibles es, sencillamente, contenido que no pueden mover.
El dato incómodo es que tampoco lo mueve casi nadie más. Un estudio recopilado en shouldiuseacarousel.com por el fundador de WebAIM, a partir de datos de la Universidad de Notre Dame, encontró que solo el 1% de los visitantes hacía clic en algún elemento del carrusel, y que el 89% de esos clics se concentraba en la primera diapositiva. El resto del contenido, la segunda imagen, la tercera, la cuarta, prácticamente no lo ve nadie, lo mueva como lo mueva.
Para un despacho, eso cambia el cálculo: no se trata solo de cumplir un criterio de accesibilidad, sino de dejar de invertir tiempo de diseño en diapositivas que el 99% de las visitas no toca. Si el carrusel se queda, al menos tiene que moverse para el 1% que sí lo intenta, con independencia de qué mano, qué dedo o qué dispositivo use.
El clic único sustituye al arrastre en el carrusel
La forma más directa de cumplir el criterio 2.5.7 no exige rehacer el carrusel: exige que tenga controles que no dependan del arrastre. Un clic o un toque sobre una flecha, sobre un punto de paginación o sobre una miniatura cumple de sobra, porque ninguno de esos gestos necesita mantener pulsado ni desplazar nada.
- Flechas visibles en los dos extremos, operables con un clic o un toque.
- Puntos de paginación clicables, no solo decorativos, que salten directamente a cada diapositiva.
- Avance con las flechas del teclado cuando el carrusel tiene el foco.
- Una pausa automática si el carrusel cambia solo, para que dé tiempo a usar esos controles.
La casilla de flechas y puntos suele venir desactivada
La mayoría de los temas de WordPress para despachos incluyen flechas y puntos de paginación en su carrusel, pero muchos los traen desactivados por defecto para que la cabecera se vea más limpia. Es la opción estética la que deja el carrusel sin alternativa al arrastre, no una limitación técnica del plugin. Revisar esa casilla resuelve el incumplimiento sin tocar una línea de código.
Conviene probarlo con el ratón únicamente, sin usar la rueda táctil ni el trackpad: si no hay ninguna forma de pasar de diapositiva haciendo solo clic, el visitante con artritis o con un conmutador tampoco la tiene. Lo mismo vale para el tamaño de los botones de esas flechas: un control diminuto de diez píxeles cumple el criterio de arrastre pero incumple el de tamaño mínimo, así que conviene revisar los dos a la vez.
Plugins de slider en WordPress y sus ajustes
El carrusel de la portada no suele ser un bloque nativo de WordPress: lo pone un plugin o el constructor de páginas, y cada uno guarda la opción de flechas y puntos en un sitio distinto. Antes de pedir un desarrollo a medida, merece la pena mirar si el que ya está instalado la trae apagada.
Arrows y dots viven dentro de cada plugin, no del tema
En Elementor, el widget nativo de carrusel de imágenes incluye los interruptores arrows y dots en la pestaña de contenido del propio widget, no en los ajustes generales del tema. En Slider Revolution y en MetaSlider, dos de los plugins de slider más instalados en webs de despachos, la opción equivalente vive dentro de la configuración de cada diapositiva individual, así que hay que comprobarla una por una y no solo una vez. Si la plantilla usa un constructor como Elementor, el cambio no requiere tocar código: basta con activar la casilla y publicar.
Donde no hay flechas ni plugin de slider de por medio, un carrusel hecho a mano con JavaScript propio, habitual en plantillas antiguas, la corrección sí pasa por desarrollo: añadir dos botones con una etiqueta de accesibilidad (diapositiva anterior, diapositiva siguiente) y una función que cambie la imagen al pulsarlos, sin más arrastre que el que decida hacer el usuario.
Otros gestos de arrastre que debes revisar también
El carrusel de la portada es el ejemplo más visible, pero no es el único elemento de un diseño web cuidado que pide arrastre. Cualquier control deslizante que dependa de mover el dedo o el ratón, y nunca del clic, cae bajo el mismo criterio.
Comparadores de antes y después con control deslizante
Las páginas de servicios de diseño web para despachos usan a veces un comparador de antes y después: una barra vertical que, al arrastrarla, muestra la web antigua a un lado y la nueva al otro. Es un recurso visual eficaz, pero si la única forma de mover esa barra es arrastrándola, incumple el mismo criterio 2.5.7 que el carrusel. La corrección es la misma que para las flechas: añadir dos botones, o una barra de progreso clicable, que desplacen la línea divisoria un paso cada vez sin necesidad de arrastre, dejando el arrastre como alternativa rápida para quien sí puede usarlo. Un control de rango nativo del navegador ya cumple de serie, porque las flechas del teclado y el clic sobre la pista lo mueven sin arrastrar.
Lo mismo aplica a cualquier galería de proyectos con desplazamiento horizontal de arrastre o a un mapa interactivo que solo se mueva tirando de él: todos necesitan un botón, una flecha o el teclado como alternativa al gesto. Y resolver el arrastre no resuelve todo: cada imagen del carrusel sigue necesitando su propio texto alternativo para que un lector de pantalla sepa qué muestra, con independencia de cómo se pase de una a otra.
Preguntas frecuentes sobre el carrusel de imágenes
¿El deslizamiento táctil en el móvil también incumple el criterio?
No si es el gesto de scroll nativo del sistema operativo: en una pantalla táctil, pasar el dedo sobre un carrusel suele contar como esa excepción. El problema aparece cuando, además del móvil, el escritorio exige arrastrar con el ratón sin ofrecer flechas ni teclado como alternativa.
¿Basta con que las flechas aparezcan solo al pasar el cursor por encima?
No. Si las flechas solo aparecen al pasar el cursor por encima, un usuario que navega con el teclado o con un conmutador nunca las ve ni puede activarlas. Tienen que estar visibles de forma permanente o aparecer también al recibir el foco con el teclado.
¿Qué pasa si el carrusel cambia de imagen automáticamente?
Sigue necesitando flechas y puntos, y además debe poder pausarse: un cambio automático sin alternativa al arrastre complica más a quien necesita tiempo extra para leer o para pulsar un botón antes de que la imagen cambie sola.
¿Afecta esto a webs ya publicadas o solo a las nuevas?
El criterio 2.5.7 es parte de la WCAG 2.2 completa, así que aplica a cualquier web, publicada antes o después de octubre de 2023. Una auditoría de accesibilidad hoy la revisa igual, sin distinguir cuándo se construyó.



