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El marketing basado en cuentas ya es el 28% del presupuesto

El marketing basado en cuentas dedica el esfuerzo comercial a pocos clientes grandes: qué cambia frente a captar leads sueltos y cuándo conviene.

El marketing basado en cuentas ya es el 28% del presupuesto

El marketing basado en cuentas cambia la pregunta de partida: en vez de perseguir el máximo número de visitas o leads, un despacho elige de antemano un grupo reducido de empresas o instituciones y dirige ahí casi todo el esfuerzo comercial y de contenido. Para un despacho que vive de encargos recurrentes de pocos clientes grandes —una aseguradora, una promotora, una red de franquicias— tiene más sentido que competir por tráfico genérico. Esto es lo que dice la investigación sobre el método, qué cuentas elegir primero y qué cambia en el día a día de marketing y captación.

El marketing basado en cuentas consiste en elegir un grupo reducido de empresas o instituciones concretas como objetivo y adaptar a cada una su contenido, su contacto y su seguimiento, en vez de generar leads sueltos. Según el estudio ABM Benchmark de Momentum ITSMA, los programas maduros logran mejoras de pipeline del 84% y de ingresos del 77%.

Marketing basado en cuentas frente a la generación masiva de leads

La generación de leads trabaja al revés que el marketing basado en cuentas. Primero se publica contenido amplio, se capta el máximo de visitas posible y se filtra después quién encaja con el despacho. El marketing basado en cuentas invierte el orden: el despacho decide antes qué organizaciones quiere como cliente y solo entonces produce el contenido, el contacto y el seguimiento pensados para esas cuentas en concreto.

La diferencia no es cosmética. Un despacho que factura sobre todo con particulares no tiene cuentas que elegir: tiene un volumen de casos que capta uno a uno, y para eso sirve mejor el SEO general o la publicidad de búsqueda. El marketing basado en cuentas encaja en el extremo contrario: despachos mercantiles, laborales o de compliance que viven de contratos recurrentes con un número reducido de empresas, donde cada cuenta nueva mueve la facturación del año.

La concentración en pocas cuentas grandes

Concentrar el esfuerzo en pocas cuentas no es solo una preferencia metodológica: refleja cómo factura casi cualquier despacho con clientes corporativos. Un grupo reducido de cuentas suele explicar la mayor parte de los ingresos recurrentes, y perder una sola puede pesar más que ganar diez clientes pequeños. Por eso cuidar lo que ya se tiene rinde más que perseguir volumen: retener cuesta varias veces menos que captar, como recoge marketing de fidelización: captar cuesta hasta 25 veces más, y el marketing basado en cuentas aplica esa misma lógica también a los clientes que todavía no lo son.

El sector B2B lleva años moviendo presupuesto hacia este enfoque. El informe anual de Momentum ITSMA y la ABM Leadership Alliance, con cerca de 300 responsables de marketing encuestados en todo el mundo, sitúa ya en el 28% la parte del presupuesto de marketing dedicada a cuentas, y el 71% de las empresas encuestadas planeaba aumentar esa inversión al año siguiente.

Una cuenta objetivo es la organización completa a la que un despacho dirige su marketing basado en cuentas: no un único contacto, sino el conjunto de personas que participan en la decisión de contratar tratadas como un solo destinatario.

Criterios para elegir las cuentas objetivo de tu despacho

No cualquier empresa es una buena cuenta objetivo. Antes de dedicarle contenido y tiempo comercial, conviene comprobar varias cosas:

  • Que el encargo se repita: una compañía que necesita asesoría mercantil continuada pesa más que un contrato puntual, por grande que sea.
  • Que haya varios interlocutores con peso en la decisión: el departamento jurídico interno rara vez decide solo, y este método trabaja mejor dirigido a los tres o cuatro perfiles que intervienen, no a uno.
  • Que el despacho tenga ya una referencia parecida: un caso de éxito en el mismo sector multiplica la credibilidad frente a una cuenta nueva del mismo tipo.
  • Que el volumen de negocio justifique la dedicación: preparar contenido y seguimiento específico para una cuenta de bajo valor no compensa el tiempo que resta a las demás.

La lista de cuentas no tiene que ser larga. La mayoría de programas de este tipo manejan entre una decena y unas pocas docenas de organizaciones, porque la calidad del seguimiento, no el número, es lo que distingue este método del marketing de leads.

Tácticas de marketing basado en cuentas en un despacho

Elegidas las cuentas, el trabajo cambia de forma. En vez de escribir para que cualquiera llegue por Google, cada pieza de contenido, cada contacto y cada evento se piensa para una organización en concreto. Dos tácticas concentran la mayor parte del esfuerzo real de un despacho que empieza con este método.

Contenido dirigido al problema de una organización concreta

Un informe genérico sobre novedades laborales no mueve a una cuenta objetivo. Lo que funciona es un análisis corto que parte de un hecho que afecta justo a su sector y que se envía directamente a la persona de esa empresa que lo va a leer, en vez de publicarlo solo en el blog a esperar que lo encuentre por su cuenta. El formato cambia poco: lo que cambia es el destinatario y el ángulo, pensado para una organización y no para cualquiera que busque el término en Google.

Contacto directo y eventos reducidos en LinkedIn

El canal que mejor encaja con este método es LinkedIn, porque permite dirigirse a un perfil concreto dentro de una empresa en lugar de a una audiencia abierta. Un socio que comenta o responde desde su perfil personal llega más lejos que la página del despacho, como recoge perfil personal en LinkedIn gana a la página del despacho —y en marketing basado en cuentas esa diferencia importa todavía más, porque el mensaje va dirigido a alguien que el socio puede identificar por su cargo. A eso se suma el desayuno o la mesa redonda para seis o siete cuentas, más barata que un evento abierto y más eficaz para cerrar una reunión real con quien decide.

Alineación interna para gestionar cuentas clave

El marketing basado en cuentas falla casi siempre por el mismo motivo: marketing elige las cuentas y el socio que las lleva se entera tarde, o al revés, el socio pide trabajar una cuenta imposible con los recursos que hay. Lo que funciona es una lista acordada entre los dos antes de escribir una sola línea, con quién decide en la cuenta y en qué fase del encargo está la relación.

De ahí en adelante, el seguimiento no puede vivir en la memoria de una persona. Registrar cada contacto, cada contenido enviado y en qué momento del ciclo de decisión está la cuenta es justo lo que resuelve un CRM para abogados y la hora que decide si el lead se enfría. Sin ese registro, cambiar de socio responsable de una cuenta significa empezar de cero, y una cuenta grande no perdona ese reinicio.

Resultados que demuestra el ABM en despachos reales

El mismo informe de Momentum ITSMA recoge que el 72% de los responsables de marketing considera que este método da más retorno que el resto de su actividad, y el 66% dice que mejora de forma clara la coordinación entre marketing y quien cierra la venta, que en un despacho es el socio. Son cifras de empresas de software y servicios B2B en general, no de bufetes, pero la mecánica que miden es exactamente la que necesita un despacho mercantil con pocos clientes grandes.

El propio informe avisa de que el método no da resultado a la primera campaña: una organización con un programa maduro duplica sus probabilidades de alcanzar el mayor nivel de éxito frente a quien lo empieza sin recorrido. En un despacho eso se traduce en medir por trimestres, no por piezas sueltas.

Preguntas frecuentes sobre marketing basado en cuentas

¿Qué tamaño de despacho necesita para hacer marketing basado en cuentas?

No hace falta ser un despacho grande: hace falta tener pocos clientes que pesen mucho en la facturación. Un despacho mercantil o laboral con una decena de empresas que generan la mayoría de sus ingresos puede aplicarlo con un socio y una persona de marketing, sin más estructura que una lista de cuentas acordada entre los dos.

¿Cuánto tarda en dar resultados el marketing basado en cuentas?

Varios meses, porque el ciclo de decisión de una organización con varios interlocutores es más largo que el de un particular. El informe de Momentum ITSMA mide los resultados por trimestres, no por campaña suelta, y advierte de que los programas con más de un año de recorrido son los que más retorno consiguen.

¿Sustituye el marketing basado en cuentas al marketing de contenidos general?

No, lo complementa. El blog y el contenido abierto siguen captando al particular y a la empresa pequeña que llega por búsqueda, mientras el marketing basado en cuentas se reserva para la lista corta de organizaciones grandes que un despacho ya sabe que quiere como cliente.

Fuente: Momentum ITSMA / ABM Leadership Alliance — ABM Benchmark Study

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